Colectivo Ioé. Diagnóstico de España: una sociedad fracturada en manos de los mercados

Más del 90% de la población española opina que el reparto de la renta es injusto y que los intereses de los mercados transnacionales de deuda se anteponen al bienestar general, pero estas cuestiones se suelen considerar intocables y quedan fuera de la agenda política.

Descarga el informe:

http://invisiblesdetetuan.org/ioefractura2016.pdf

desigualdadioe

 

Intervención de la Asamblea 15M de Tetuán en la Mesa contra la exclusión y por los derechos sociales de Tetuán (Madrid)

Primer encuentro de la Mesa contra la exclusión y por los derechos sociales de Tetuán (Madrid)

Plaza de la Remonta, 6 de mayo de 2016

Buenas tardes a todas las personas presentes. Me llamo Antonio y desde los grupos de apoyo mutuo de Antidesahucios, Banco de alimentos e Invisibles de la Asamblea 15M de Tetuán, donde participo, queremos contar el origen de la propuesta de una Mesa contra la Exclusión que hoy traemos aquí, juntamente con responsables políticos, profesionales del distrito, asociaciones, proyectos comunitarios, y vecinos y vecinas en general, para ver qué os parece y si nos gustaría ponerla en marcha, definiendo hoy de forma conjunta sus objetivos y la forma que queremos darle con las aportaciones de las personas y colectivos aquí presentes.

En nuestros colectivos tenemos continuamente personas, como yo mismo, que vivimos de primera mano algunas formas de exclusión social, como son la falta de techo, de alimentos, de gas, de luz, de agua, fruto del desempleo y de la falta de ayudas sociales suficientes para cubrir esas necesidades mínimas. Ante ello, tratamos de trabajar directamente con la Junta de Distrito y los Servicios Sociales de Tetuán, presentando 10 propuestas para tratar de abordar situaciones de emergencia social que vivíamos en nuestros barrios, y con la intención de generar un espacio de participación directa para las personas que vivimos en situación de vulnerabilidad social. Tras varias reuniones, se propuso generar un espacio más amplio, en el que estuviera presente cualquiera que quisiera decir, decidir o hacer algo en torno a la exclusión social. Es lo que nos imaginábamos que podía llamarse “mesa sobre la exclusión social y las emergencias sociales en Tetuán”.

Tras presentar una propuesta concreta sobre cómo nos imaginábamos esta posible mesa a la Presidenta de la Junta, Montserrat Galcerán, se convocó una reunión el 4 de abril en la que participamos grupos de apoyo mutuo del distrito, representantes políticos del Distrito, profesionales de los Servicios Sociales, así como movimientos, organizaciones y asociaciones del Distrito. En esta reunión, se consideró muy necesaria una Mesa de este tipo, y se estuvo de acuerdo en que la mesa que imaginábamos tuviera las siguientes características:

  1. Primero, que fuesen reuniones de carácter abierto, entre todas aquellas personas e instituciones, que viven en primera persona algún tipo de exclusión social o tienen algo que decir acerca de ella en el Distrito de Tetuán. Se trataría de generar un espacio horizontal, donde considerar que todas las personas tenemos conocimientos y experiencias que son necesarias para pensar y trabajar en común contra la exclusión social. En lugar de actuar cada cual por separado, tendremos más fuerza si trabajamos unidas, aportando nuestras diversas experiencias y buscando juntas cómo resolver los problemas.

  1. Segundo, se planteó que tuviera por finalidad: 1) evaluar las necesidades sociales de nuestro Distrito, así como su abordaje desde las políticas públicas y desde los movimientos sociales y 2) además, pensar de forma colectiva cómo deberían ser las políticas y acciones para resolver los problemas identificados.

  1. Todas las personas reunidas considerábamos que las reuniones de la mesa permitirían colectivizar las situaciones de exclusión a partir de los problemas que vivimos, con vistas a mejorar las políticas para resolver esos problemas, pero no se dedicarían  a solucionar casos de personas particulares, para lo que existen otras vías, o tendremos que buscarlas si es necesario.

Se quiso entonces convocar un primer encuentro, donde plantear estas ideas, y en el que pensar de forma conjunta si esta mesa tiene sentido, y qué contenido y forma queremos darle.

Para las personas que padecemos problemas de exclusión social grave, como no tener los ingresos mínimos para comer, vestir dignamente o simplemente  viajar en el metro a causa del paro y el empleo precario, que hemos sido desahuciadas de nuestras viviendas o tememos un desahucio inminente por impago, que hemos pasado noches al raso o bien ocupamos casas abandonadas hasta que nos vuelven a echar de ellas, que hemos acudido con nuestros problemas a los Servicios sociales y no hemos encontrado una salida, esta mesa contra la exclusión representa un punto de esperanza.

Porque somos personas con derechos y los queremos reclamar con fuerza: el derecho al trabajo, a la vivienda, a una alimentación digna, a una renta mínima si nuestros recursos son muy bajos, a no ser discriminadas… Queremos ejercer nuestro derecho a la palabra y queremos ser escuchadas a través de esta Mesa, porque la medida de una verdadera democracia debe ser  la devolución de la palabra a quienes no la tienen y la canalización de los bienes comunes hacia quienes más lo necesitan.

Muchas gracias

6 de mayo de 2016

Intervención de Invisibles de Tetuán en el coloquio Repensar los Servicios Sociales. Cuando la participación interpela al trabajo social

cts

Coloquio organizado por Cuadernos de Trabajo Social (CTS). Repensar los Servicios Sociales. Cuando la participación interpela al trabajo social

Salón de actos de la Facultad de Trabajo Social, Campus de Somosaguas. 7 de abril de 2016, de 12 a 14 h.

Puedes ver el desarrollo de este coloquio en este vídeo

Gracias a CTS por haber organizado un acto tan importante, una de cuyas funciones ha sido crear un espacio para un desarrollo constructivo de una polémica surgida entre la sección sindical de CCOO del Ayuntamiento de Madrid y las comisiones de Antidesahucios, Banco de alimentos e Invisibles de la Asamblea popular 15M de Tetuán (distrito de Madrid). Un espacio que CTS ya había adelantado en su Vol 29, No 1 (2016), a través de su editorial y de los dos textos que iniciaron una polémica hoy elevada a reflexión colectiva.

A continuación la intervención de Invisibles de Tetuán, a través de Jessica y Carlos

1. ¿Cuál es la visión sobre “lo social” que orienta vuestro discurso y vuestra práctica (análisis de la realidad social que efectuáis en relación a la estructura social, las desigualdades y la pobreza)?

Invisibles de Tetuán surge en 2013 a raíz de un intento fallido de la Junta Municipal, entonces en manos del PP, de clausurar el Banco de Alimentos de la Asamblea 15M de Tetuán. Desde entonces estamos en contacto con la realidad más dura de nuestros barrios, fomentando el apoyo mutuo entre aquellas familias, más de 3.000 según nuestras estimaciones, que ven a diario conculcados sus derechos más elementales, adentrándose en la senda de la exclusión social, ante la indiferencia o la atención insuficiente hacia situaciones de clara emergencia social como los desahucios, el corte de suministros básicos, los menores sin una alimentación adecuada, las trabas para acceder a ayudas puntuales y a derechos de subsistencia y reinserción laboral como la RMI, etc.

En definitiva, vidas de privación y de pérdida de derechos que nosotros, hijas e hijos del 15M, vemos ligadas a una sociedad injusta y cada vez más desigual, que genera una inmensa concentración de riqueza y de poder en pocas manos a costa de precarizar la vida de la mayoría de la gente y conducir al paro, la pobreza material y la exclusión a un sector menor pero creciente de población. Algo que es inaceptable y que el pueblo de Madrid, las mujeres y hombres que mantenemos el sentido de nuestra dignidad, tenemos que tratar de cambiar. Con paciencia y tesón porque, como alguien escribió en la acampada de Sol, “caminamos despacio porque vamos lejos”.

2. ¿Cuál es vuestra visión sobre el modelo de Servicios Sociales que viene funcionando en las últimas décadas?

En este marco general, los Centros de Servicios Sociales, según nuestra experiencia personal y de acompañamiento de otras personas, están infradotados en medios y en plantilla, son poco eficaces para resolver los problemas que les llegan y responden más a una concepción de beneficencia y contención de los pobres, que de respeto y búsqueda activa de soluciones dignas para las personas.

Los protocolos adolecen de falta de transparencia e incumplen las propias normas de las administraciones en cuanto a tener acceso a los expedientes o cumplir los tiempos prescritos. No se informa suficientemente y de forma clara sobre los recursos existentes y la forma de acceder a ellos. A veces los papeles “se pierden” o no se hacen las gestiones necesarias. Otras veces se adoptan decisiones que nos parecen arbitrarias o se redactan informes sociales con informaciones inexactas y juicios de valor subjetivos que nos colocan en una situación de indefensión.

El trato personal acostumbra a ser poco empático y, desde nuestra experiencia personal de cientos de casos, tenemos que señalar que no son pocos los casos en los que el trato esté salpicado de comentarios denigrantes y el afán de control adopta tintes policiales, provocando que la persona que acude a los servicios sociales salga de ellos con una situación material igual de precaria pero más dañada psicológicamente. El laberinto burocrático de cumplimentar formularios y recorrer la ciudad acudiendo a registros diversos para poner sucesivas reclamaciones se vive en soledad porque muchos trabajadores sociales no acompañan y, en el caso de que decidamos ir de la mano de personas en nuestra misma situación, seremos considerados sospechosos por no ceñirnos a la práctica común de relación individual y dependiente entre el profesional y quien acude a los servicios. Se nos ha llegado a acusar de que tales acompañamientos pueden ser un acoso a los profesionales, ya que minan la confianza en ellos, que “sí saben” buscar la solución a nuestros problemas. Sin embargo, queremos decir una vez más que nuestra intención, cuando acompañamos a alguien que nos lo pide, no es “asustar” con la fuera del número, porque somos gente de paz y sólo consideramos como enemigas a las élites económicas y políticas que nos expolian.

3. ¿Qué reformas sobre dicho modelo, o qué cambios profundos en la concepción misma de los Servicios Sociales, deberían producirse con el fin de hacer efectivos los derechos de ciudadanía?


Desde la Asamblea Popular 15M de Tetuán hemos planteado a la nueva Junta Municipal y a sus responsables de Servicios Sociales un conjunto de propuestas para mejorar entre todos la situación. Entre ellas, hay una primera de tipo económico: los presupuestos del Ayuntamiento y de la Comunidad de Madrid deberían dar prioridad a resolver las emergencias sociales de la población socialmente excluida. Aunque algo han mejorado en el caso del Ayuntamiento, sigue sin ser de recibo que las Áreas de Seguridad o de gestión económica se lleven más presupuesto que los Servicios Sociales de la ciudad. Asimismo, defendemos que hay que poner freno a las políticas de externalización, reducción de personal y precarización de las condiciones laborales de los propios trabajadores sociales. 

Otro problema central que hay que solucionar es el acceso al empadronamiento ya que no poder hacerlo significa no poseer los más elementales derechos de ciudadanía y no poder acceder a los sistemas básicos de ayudas.

En tercer lugar, la emergencia habitacional. Tras cuatro años de desahucios masivos nos encontramos con la inexistencia de un sistema realista desde las Administraciones que aporte soluciones dignas a las personas que están o han estado en procesos de lanzamiento. Las personas que actualmente se encuentran ocupando una vivienda por la imposibilidad de acceder al mercado de alquiler o a planes municipales de vivienda deben ser incluidas en los planes alternativos para casos de desahucio y no tratadas, como actualmente, desde un punto de vista penal. Desde el grupo Stop Desahucios de la Asamblea 15M de Tetuán se ha preparado una propuesta para los Presupuestos Participativos de 2017 que trata de aportar un granito de arena en este sentido.

Otra propuesta en relación a los Servicios Sociales es que se facilite el acceso, inmediato y sencillo, al informe propio de cada persona, de manera que sepan en todo momento cómo se encuentra la gestión de su caso.

En cuanto a los trabajadores sociales, es imprescindible mejorar el trato personal, que debe pasar por un buen procedimiento de actuación por su parte, independientemente de la “sensibilidad” de cada profesional. Se deben poner límites a las exigencias de información sobre la vida privada de las personas que acuden a los centros; hacer una exposición total y clara del conjunto de ayudas y medios existentes; y facilitar un trato directo desde el primer momento, sin filtros previos, con el trabajador social que lleve su caso. Convendría rescatar, o crearlas si no existen, unas directrices o normas de conducta públicas para los trabajadores sociales, de modo que se pueda exigir una rendición de cuentas en base a ellas.

Por último, las personas en situación vulnerable deben poder ir a los Servicios Sociales, si así lo desean, acompañadas de otras personas. No se busca con ello “intimidar” a nadie, sino fomentar la ayuda mutua, a fin de superar la compleja maraña legal y la desinformación, compartir nuestras experiencias y saberes comunes, y darnos apoyo moral en unas situaciones que provocan mucho desgaste psicológico.

4. ¿Crees que se podría democratizar la gestión de los Servicios Sociales mediante la participación en la misma de todos los implicados (usuarios, profesionales, vecinos)? ¿De qué manera?

Desde la Asamblea Popular de Tetuán no entendemos la respuesta inicial defensiva que han adoptado bastantes trabajadores sociales de nuestro distrito cuando hemos planteado participar en la evaluación y planificación de las políticas relacionadas con la exclusión social. Nuestro objetivo es defender y mejorar el funcionamiento de unos servicios públicos que entendemos son de todos, profesionales, vecinos y responsables políticos, pero de ninguna manera coto privado de los primeros.

En las reuniones de Invisibles hemos contado con trabajadores sociales que nos han aportado información muy valiosa. También hemos colaborado con el Foro ServSocial, que ahora participará estrechamente con los grupos de Invisibles de Tetuán, Hortaleza, Villaverde y Coslada en una Campaña RMI que estamos preparando. Pero, sobre todo, tenemos esperanza de que, tras el cambio de gobierno municipal, se amplíen las vías de diálogo y colaboración. En esta línea llevamos trabajando ya varios meses en nuestras conversaciones con la Junta de Distrito, a fin de poner en marcha una Mesa de Exclusión social y Emergencias, con la presencia de todos los agentes implicados, que permita evaluar y planificar democráticamente las políticas públicas y las prácticas vecinales orientadas a solucionar el problema de la exclusión.

Desde nuestra experiencia de más de cuatro años de auto-organización, creemos que las personas que padecen pérdida de derechos no son el problema, sino parte de la solución. Será a partir de sus testimonios y con su participación como encontraremos la mejor solución a sus problemas. Y si a ello unimos la existencia de espacios de uso y convivencia vecinal, como pueden ser el Centro de Desarrollo Comunitario de Tetuán o el Espacio Social Ocupado de la Enredadera, pues tanto mejor. Porque estas experiencias demuestran que la convivencia y la autogestión vecinal son posibles, que favorecen la dignidad de las personas y el respeto de la diversidad cultural, y son el mejor antídoto contra la soledad, la ignorancia y el miedo.

Por último, nos gustaría terminar por donde hemos empezado. Ojalá que seamos capaces también de unir nuestras manos y enfrentarnos todos unidos, profesionales, responsables políticos y personas afectadas, a las causas de fondo que originan exclusión, como son la acaparación de renta, riqueza y poder por unos pocos, o el paro y la precariedad laboral de muchos, o la falta de vivienda social, de ayudas puntuales en situaciones de emergencia o la no cobertura de rentas mínimas y apoyos personalizados para quienes han sido excluidos y reclaman, simplemente, vivir con dignidad. Muchas gracias.

5. Tras esta presentación de la experiencia de Invisibles de Tetuán se proyecto un breve vídeo que terminaba proponiendo que

pero también podemos soñar que al final de la presente legislatura, en 2019, se produjeran algunas de las siguientes noticias:

El gobierno de Ahora Madrid, con el apoyo del Partido Socialista, cumple su promesa electoral de facilitar la participación de las personas en situación de vulnerabilidad en el diseño y planificación de las políticas sociales… En particular, en el distrito de Tetuán funciona a pleno rendimiento la Mesa de Exclusión Social y Emergencias, donde los responsables de la Junta, los profesionales de servicios sociales y las personas y colectivos afectados por problemas de exclusión evalúan y programan de forma conjunta las políticas sociales del distrito.

El presupuesto municipal de Madrid da un vuelco de mil millones de euros en favor de la promoción de empleos dignos, de un amplio parque de viviendas en alquiler social garantizado y de la atención a hogares en situación de emergencia social mediante la ampliación de los recursos y plantillas dedicadas a Servicios Sociales… El dinero se obtiene gracias a la derogación del Plan de Ajuste de 2012, la renegociación del pago de la deuda y la reducción de las partidas dedicadas a Seguridad y Gestión presupuestaria, entre otras.

Todos los partidos presentes en el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid que, salvo el PP, firmaron el Pacto contra el hambre en mayo de 2015, cumplen su compromiso de habilitar un fondo suficiente para cubrir las emergencias alimentarias… De acuerdo con dicho pacto, se garantiza la participación de las personas afectadas en el seguimiento, evaluación y ejecución de los bancos de alimentos.

Los responsables públicos de Madrid asumen su lugar dependiente y de escucha en relación a los vecinos y vecinas de Madrid, que se convierten en principales protagonistas del desarrollo de la ciudad. Siguen así la petición de Manuela Carmena, cuando en el discurso de investidura les recordó que… ‘Tenemos que gobernar escuchando porque somos sus servidores, que nos tuteen, que sepan que somos para ellos, en la línea que ellos nos digan'”.